Incluir el deporte como una constante en nuestra vida diaria, todavía sigue siendo una materia pendiente, esto sucede porque en realidad no somos plenamente conscientes de los múltiples beneficios que ésta actividad nos aporta.

El deporte comparte un alto grado de afinidad con el arte, otro de los recursos que usamos en nuestra Asociación para desarrollar el potencial humano. Disciplinas como el patinaje artístico sobre hielo, la gimnasia o el taichí, actividades tradicionales como el yoga, otras más recientes y variadas como el culturismo, ciclismo, tenis, equitación, etc. o actividades callejeras como el tricking, y el street workout son deportes muy cercanos a espectáculos artísticos en sí mismos.

Más allá del deporte en sí, un cuerpo en movimiento es arte en estado puro.

Cuando hablamos de deporte, solemos quedarnos en la parte física, en el exterior, lo que vemos, que, por supuesto es muy importante, aunque la verdadera magia y transformación ocurre en el interior.

“La mejor motivación proviene siempre del interior.”  Michael Johnson.

El deporte, ya sea realizado de manera individual o en equipo, amateur o profesionalmente, forma una parte importantísima en la construcción de nuestra identidad, como seres sociales completos, aumentando el nivel de satisfacción, experimentando, de manera subjetiva, un mayor bienestar.

“El deporte no construye el carácter. Lo revela.”  Heywood Broun.

El deporte nos desarrolla en múltiples niveles:

_Químico: se produce liberación de endorfinas, sustancias del propio organismo con una estructura similar a la morfina que favorece el “sentirse bien” después del ejercicio. Aumenta la capacidad de aprovechamiento del oxígeno que le llega al organismo. Mejora la tolerancia a la glucosa. Incrementa la secreción y trabajo de diferentes hormonas que contribuyen a la mejoría de otras funciones del organismo. Mejora la respuesta inmunológica. Aumenta la actividad de las enzimas musculares, elementos que permiten un mejor metabolismo de los músculos, y por ende una menor necesidad de exigencia de trabajo cardíaco.

_Neuronal:  desarrollando la neuroplasticidad, través de experiencias y el relacionamiento humano, nuestro cerebro construye nuevas redes y mapas neuronales.

_Psicológico y Emocional: mejora nuestra autoestima, la autoimagen y la sensación de bienestar, produciendo una estabilidad en la personalidad caracterizada por el optimismo, la euforia y la flexibilidad mental.

Disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y depresión.

_Cognitivo: mejora la función mental, la memoria, la rapidez de respuestas y aumenta el estado de alerta.

_Psicomotriz:  facilita los movimientos de la vida diaria aumenta la fuerza y la resistencia de los músculos, aumenta la elasticidad muscular y articular.

-Educativo: tanto para niños, adolescentes e incluso adultos, uniendo culturas inculca valores de respeto, responsabilidad, compromiso, dedicación y compañerismo, entre otros, sirviendo a un proceso de socialización de involucración con las mejoras de las estructuras y actitudes sociales.

_Conciencia corporal: estimula la propiocepción, sentido que informa al organismo de la posición de los músculos, regulando así la dirección y el rango de movimientos, permitiendo reacciones y respuestas automáticas, desarrolla el esquema corporal y la relación de éste con el espacio, actúa sobre el control del equilibrio, la coordinación de ambas partes del cuerpo y el mantenimiento alerta del sistema nervioso.

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